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No ceiling

La gente sigue sin entenderlo. Todo sigue un círculo vicioso, como lo harían las ruedas de una carreta sin frenos que se empolvan en cada duna de este inmenso desierto y la cual nadie intenta frenar antes de que se desplome por uno de los mil precipicios del mundo. Nadie para siquiera a preguntarse por qué. Todos, simplemente, huyen.

Mi familia y amigos me echan en cara que, según ellos, mi única obsesión es irme lejos de aquí y antes de preguntar el por qué, prefieren pensar que no me importa nada y me instan a tener miedo a la soledad, a esa soledad que ha estado siempre conmigo. En esto último creo que tengo que darles parte de razón, pero es algo que tengo que comprobar para poder regresar y abrazarles como nunca antes pudiese haber hecho, con un motivo que nunca antes hubiese tenido, pues ¿qué sería del mundo si no intentásemos nada solo porque alguien ya lo hubiese hecho antes? ¿qué pasaría si tras decirnos que no corramos porque nos podemos caer, dejásemos de correr para siempre?.

Yo no huyo de nada, no tengo nada de lo que huir, solo corro, corro cada vez más lejos hasta caerme y seguiré corriendo hasta que la caída sea fatal y no me permita levantarme más. Corro entre las olas de ese mar del Mediterráneo que me ahoga, corro entre ese ramo de tulipanes amarillos que no sabía dónde meter, corro entre montañas que parecían imposibles de escalar donde ver un atardecer, bajo cielos que a pesar de las farolas siguen pareciendo sueños, corro por emisoras de radio extrañas en un extraño amanecer, bajo tormentas de granizo, corro bajo ríos y tormentas, corro entre anuncios de “Se busca…”, bajando toboganes donde nos empezamos a conocer, corro aún a riesgo de que no puedas seguirme, corro por bosques nevados, por pesadillas, por otros ojos azules que desconozco, por bosques lejanos y casas encantadas perdidas, corro por volverte a encontrar, corro por no morirme nunca, porque se me acaba el tiempo para tener las mil vidas que quisiera tener y sigo corriendo…y nunca me detengo porque cuando me detenga habré muerto de mil maneras.

La gente me llama asocial, autista, rara, desde que tengo uso de razón…No se paran a pensar que las hojas de los árboles de un bosque o un alegre señor en tirantes cuyo idioma no entiendo pero que no hace falta, tienen mucho más que contar que unas cuantas personas ebrias buscando con quien vaciarse esa noche.

El olor a lluvia que entra por mi ventana ahora mismo solo me incita a salir corriendo a la calle para que mi cuerpo se impregne de su aroma, no me gusta conformarme con los frascos de colonia que nos venden.

Muchas personas sonríen al ver a ese “hippie” que pasa los días pintando, tocando la guitarra y cantando, meditando y observando el mar en un país extraño, pero al cual te presentan en secreto como tipo raro. Y yo me río, me río por lo tristes que me resultan esas personas, las cuales envidian en secreto la absoluta felicidad de ese hombre que sin nada, lo tiene todo. Lo sabrían si en vez de intentar hacerse los interesantes con ellas, se parasen a escuchar y a compartir lo que no tienes, o a tocar una canción juntos.

Estoy harta de que la gente huya sin motivos y sin que les importe lo más mínimo nada. Por un supuesto futuro mejor, porque es lo que toca, porque si no tus padres no van a ver recompensado su esfuerzo, ni tú tampoco. ¡HUID! ¡HUID POR ESAS SERPIENTES DE ASFALTO EN VUESTROS CARROS CON MOTOR!¡HUID, QUE VIENE LA CORDURA! Porque si, aquí realmente los únicos locos sois vosotros. Aquellos que te quieren lamentan cada puto día desde que te vieron marchar y dijiste que volverías, porque a diferencia de lo que muchos creen, SIEMPRE, por absurdo que sea, hay alguien esperando por tener noticias tuyas. Muchos que creen que tienen problemas en la vida y que se van para no volver, miráos en el espejo de un río salvaje.

Yo nunca he pertenecido a ningún sitio, y no hay frontera en este mundo en la que ansíe instalarme nunca, al igual que no es esta la frontera en la que voy a quedarme. Solo se que pertenezco más al mundo salvaje que al salvaje mundo que han forjado este nuevo “ser humano”, y que el día que me vaya para siempre será llevándome a aquellos a los que más quiero, que para mi suerte, no son muchos, y que si no es posible, tras saborear el amargo sabor de la soledad, siempre tendré tiempo para volver entre mis muchas carreras. Porque la felicidad solo es real si es compartida, y la humanidad se ha olvidado de compartir la nada.

“La función del ser humano es vivir, no existir. No voy a gastar mis días tratando de prolongarlos, voy a aprovechar mi tiempo.” Jack London

Es una afirmación que lleva conmigo desde el día en que nací, una declaración que volví a incorporar a mi vida cuando volví a nacer, y es que he nacido y muerto tantas veces…Aún así, me quedan unas cuantas experiencias más para poder ser inmortal, y cuando sea inmortal quiero que aquellos que me quieren canten Alive en mi honor y de mi inmortalidad crezca un bosque entero en el que el mundo pueda seguir corriendo siempre.

Ahora es cuando me bajo a correr por la calle a donde la lluvia me lleve.

SAGA DE ANIMACIÓN: DÍA 4 Thought of You

Lunes y con las pilas casi agotadas pero aquí me tenéis de nuevo.

Mi tarde iba a consistir en terminar la pospro de una serie que me han encargado pero no puedo sino reflexionar sobre ciertas cosas medianamente recientes de mi vida; una de ellas es qué demonios voy a hacer con la danza y os explico…Muchos sabéis que llevo un tiempo yendo a clases de ballet, pronto se dice mes y medio, pero durante el cual he aprendido muchas cosas y me está viniendo genial en todos los sentidos; ahora surge el problema y el que siempre me jode estos planes…mi economía no da para mucho, más cuando estás intentando ahorrar para hacer un viaje largo en verano. Al no ser algo a lo que pueda dedicarme ya profesionalmente por diversos factores (edad, varios problemas físicos, tiempo…) es un esfuerzo extra, mucha gente pensará que me dedico a tirar el dinero y que no paro quieta en ningún sitio, pero no es así, ya me gustaría haber empezado mucho antes, pero hay momentos en los que tengo que tener los pies en la tierra muy a mi pesar.

Puede que retome el tribal fusión ahora que he encontrado una escuela cercana a mi casa y bastante económica he de decir; lo dejé aparcado por los mismos motivos económicos y siempre he querido volver, más ahora que tengo más base clásica; o puede que siga en ballet a riesgo de no ponerme nunca al nivel de la clase, quien sabe, como todo en la vida.

Y aún a riesgo de que esto se convierta en un diario (cosa que no quiero xD)  os dejo hoy Thought of you, un precioso corto o videoclip, como prefiráis llamarlo, que no solo tiene que ver con la danza corporal sino con la danza del corazón. Corto que me hizo en su día reflexionar sobre muchas cosas y llegar a la conclusión de que no se puede obligar a nadie a dejar todo, a esperar y sufrir eternamente por alguien que en ese instante solo quiere volar.

El creador: Ryan Woodward.

Os dejo también, para los curiosos, el making of: http://ryanwoodwardart.com/my-works/thought-of-you/

¡Buen comienzo de semana! ; )

It’s OK

Y se marchó en el primer tren del verano, y se dejó una maleta llena de extraños sentimientos en el andén.

Ella llegó tarde, pero la maleta esperaba impasible asi que la guardó hasta que algún día se viese capaz de devolverla, si es que llegaba ese día…Verdaderamente, todos los andenes están repletos de maletas así y muchas de ellas nunca regresan a su hogar.

Llegó a casa y la dejó sobre la cama, no se atrevía a abrirla. Se giró y se puso a escribir palabras que le sonaban vacías como de costumbre, sin embargo, algo gritaba en su interior, se giró un par de veces pero intentaba seguir concentrada en su texto. Finalmente cedió, tomó las asas y las separó cuidadosamente agachándose hacia la abertura. El interior contenía un suave aroma a primavera, a pizza, a miles de tés, a un par de cervezas dificilmente reconocibles…y un par de lágrimas a partir de ese instante.

El reproductor había borrado todo salvo una canción, su canción, pero era su guitarra la que sonaba en su cabeza.

Las palabras nunca cobraron sentido pero si lo hizo su música y a través de ella, el mar de sus ojos. Un cordón azul desteñido se iba deshilachando con cada kilómetro de vía. Las piedras se habían transformado en barro. Se arrancó la locura y la metió entre las costuras de cuero, ya no podía seguir soñando pues había soltado sin querer la extraña mano que la introdujo en su propio sueño y ahora iba a despertar.

Todos los trenes se habían marchado y con ellos todos los veranos.

Todos se habían marchado y tan solo sabía que a pesar de todo siempre estarían bajo esta misma luna.

*Esta canción se merece una entrada desde hace mucho, dejo en el apartado de Banda Sonora su versión en directo junto a la letra.