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Los veranos siempre se desvanecen.

Y voló,
voló tan alto como la espuma de mar
fundiéndose con mi rostro salado.
Se que estos versos no son buenos
aunque no menos sinceros
puede que sean las últimas palabras de esta fría mota de cal.
¿Quien dijo que el amor es una página a escribir siendo un afilado puñal?
Ojalá pudiera recordar tus ojos sin quedárseme un vacío al hablar.
Dolor que dificilmente atenúa,
mi corazón ya no late
solo escucha…y me has dejado una lista de canciones prohibidas.
Intocable en segundas partes no fue bueno,
son agujas que se clavan en mi pecho
y ojalá la distancia haga el resto…ojalá.

 

 

 

It’s OK

Y se marchó en el primer tren del verano, y se dejó una maleta llena de extraños sentimientos en el andén.

Ella llegó tarde, pero la maleta esperaba impasible asi que la guardó hasta que algún día se viese capaz de devolverla, si es que llegaba ese día…Verdaderamente, todos los andenes están repletos de maletas así y muchas de ellas nunca regresan a su hogar.

Llegó a casa y la dejó sobre la cama, no se atrevía a abrirla. Se giró y se puso a escribir palabras que le sonaban vacías como de costumbre, sin embargo, algo gritaba en su interior, se giró un par de veces pero intentaba seguir concentrada en su texto. Finalmente cedió, tomó las asas y las separó cuidadosamente agachándose hacia la abertura. El interior contenía un suave aroma a primavera, a pizza, a miles de tés, a un par de cervezas dificilmente reconocibles…y un par de lágrimas a partir de ese instante.

El reproductor había borrado todo salvo una canción, su canción, pero era su guitarra la que sonaba en su cabeza.

Las palabras nunca cobraron sentido pero si lo hizo su música y a través de ella, el mar de sus ojos. Un cordón azul desteñido se iba deshilachando con cada kilómetro de vía. Las piedras se habían transformado en barro. Se arrancó la locura y la metió entre las costuras de cuero, ya no podía seguir soñando pues había soltado sin querer la extraña mano que la introdujo en su propio sueño y ahora iba a despertar.

Todos los trenes se habían marchado y con ellos todos los veranos.

Todos se habían marchado y tan solo sabía que a pesar de todo siempre estarían bajo esta misma luna.

*Esta canción se merece una entrada desde hace mucho, dejo en el apartado de Banda Sonora su versión en directo junto a la letra.